Nuestro modelo educativo se centra en el aprendizaje activo del alumno, enfocado en el desarrollo de las inteligencias múltiples. A través de diversas metodologías desarrollamos el pensamiento crítico, la inteligencia emocional y la solución de problemas.
En Howard Gardner, los alumnos ocupan un papel protagonista en el proceso de enseñanza-aprendizaje y asumen una actitud positiva y un papel activo en la construcción del conocimiento. Pasa de ser un receptor pasivo a un procesador de información que valora y critica, que amplía, compara y reconstruye la información. Es un investigador capaz de descubrir, explicar y crear.
En Howard Gardner encausamos y desarrollamos la creatividad de todos nuestros alumnos. Las exploraciones más elementales de los niños en una edad temprana son en realidad ejercicios creativos, generados por la necesidad y el deseo de investigar, descubrir y experimentar; actitudes que resultan ser bastante naturales en ellos.
A medida que van creciendo, empiezan a crear universos más complejos, que a través de juegos incorporan a su realidad. Con este ejercicio diario, nuestros alumnos anhelan llegar a la escuela para explorar, descubrir y aprender.
En el laboratorio de ciencias, los niños pueden divertirse y jugar con experimentos, demostraciones y observaciones entretenidas mediante el uso de reactivos no peligrosos, al tiempo que aprenden nuevos aspectos del mundo en el que vivimos, aplicando siempre el método científico.
El uso de los juegos en la educación es una estrategia que permite adquirir competencias de una manera divertida y atractiva. Con el juego, los niños aprenden de forma lúdica y ponen en práctica su imaginación, desarrollan su creatividad para resolver problemas y crean ambientes que les permiten crecer y divertirse.